dano a si mismo depresion

El Suicidio, mitos y realidades

 

  1. «El Suicidio es un acto egoísta»: Los psicópatas y los sociópatas son egoístas pero muy raras veces se suicidan. La persona deprimida razona que ella con su depresión representa un problema serio para su familia y para sus seres queridos. Por lo tanto, el suicidio es una alternativa para que su familia se libere de una carga emocional, física y financiera. En realidad el suicidio, en la opinión del suicida es un acto final de ayuda para liberar a su familia de una carga de la que él se siente responsable. La idea principal de “quiero suicidarme” puede ser una constante en una vida que maneja en muchos casos una ansiedad y depresión concomitantes.
  2. «El Suicidio es un camino fácil»: Por cada muerte por suicidio, hay un promedio de 25 intentos fallidos. La persona que se suicida, generalmente lo ha pensado durante mucho tiempo y ha batallado con sentimientos contrarios a sus creencias, ha luchado con sentimientos de culpa, con baja autoestima, llanto, desesperanza y vergüenza. El suicidio con la finalidad y la letalidad que representa es una decisión ardua y difícil de llevar a cabo. En muchas ocasiones la ayuda psicológica no llega de primera línea y las consecuencias pueden ser más fuertes.
  3. «El que se quiere suicidar, lo va a hacer de todos modos»: Los programas de prevención de suicidio ha tenido mucho éxito en disminuir las tasas de suicidio y proveen una ayuda invaluable para las personas que sienten que ya han llegado al final de su jornada. Las líneas telefónicas «calientes» han salvado innumerables vidas en varios países y han ayudado a hacer conciencia y a educar al público acerca de la necesidad de ayudar al enfermo suicida. La salud mental en Guatemala debe tomar como ejemplo estas alternativas para disminuir esta problemática.

Existe una depresión resistente a tratamiento farmacológico y los hallazgos de la investigación STAR*D, (Sequenced Treatment Alternatives for the Relief of Depression) que se llevó a cabo en varios centros clínicos en los EEUU hay un 60 % de pacientes que no responden al tratamiento medicamentoso inicial y que cerca del 30% no encuentra mejoría cuando usan dos o más agentes farmacológicos. La “depresión resistente» se ha definido como aquella que no responde al curso de tratamiento con por lo menos dos antidepresivos. Tradicionalmente, para tratar este tipo de depresión se han empleado varias formas de psicoterapia, múltiples fármacos combinados, hospitalización y tratamiento electroconvulsivo. Estos tratamientos no son del todo efectivos y algunos tienen riesgos físicos bastante graves. Existen alternativas para tratar la depresión sin medicamentos, como las que cuenta nuestra clínica.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>